Si eres de los que les gusta dibujar y quieres empezar a hacerlo en nuevos materiales, seguro te ha pasado que compras un block bonito, usas plumones, dibujas y al final te das cuenta de que la tinta pasó hasta las siguientes hojas.
O empiezas a practicar tus dibujos con acuarela y la hoja se ha ondulado más de lo debido. Esto es algo que pasa muy seguido y no es culpa de tu habilidad, sino del gramaje de papel que elegiste, el cual no aguantaba el tipo de proyecto que realizaste. Así que, si quieres ser un experto en conocer cuál te conviene más, no te pierdas nuestra nota.
¿Qué es el gramaje de papel?
Encontrarlo es muy sencillo; es el número que viene impreso en la portada de casi todos los blocks y al que pocos le prestan atención. Viene anotado con cifras como 90 g, 120 g o 300 g, y con las letras "g/m²" a un lado.
Lo que mide es el peso de un metro cuadrado de ese papel. Por ejemplo, si tomaras una hoja gigante de un metro por un metro y la pusieras en una báscula, eso es lo que marcaría. Por eso una hoja de 300 gramos no significa que la hoja tamaño carta pesa 300 gramos, sino que es un papel mucho más denso que uno de 90.
¿Gramaje es lo mismo que grosor?
En realidad no, y vale la pena aclararlo porque es algo que confunde a muchos todo el tiempo. El gramaje habla de peso; el grosor de una hoja de papel habla de qué tan alta es, y se mide en micras.
En la práctica van de la mano casi siempre: más gramaje, más grueso. Pero hay excepciones. Un papel de acuarela con textura rugosa se siente más grueso que uno satinado del mismo peso, porque la fibra está más esponjada. Por eso dos papeles de 200 gramos pueden sentirse distintos en la mano.
Para efectos prácticos, sigue el número. Es la referencia más confiable que vas a tener a la hora de comprar.
Guía de gramaje de papel para dibujo
Para que nuestra guía sea más completa, a continuación te daremos algunos ejemplos de cómo puedes usar los gramajes en tus actividades del día a día.
90 a 120 gramos: bocetos y práctica
Es el favorito para usar un lápiz, ya que es un papel ligero, económico, ideal para llenar hojas sin pensarlo dos veces.
Con este material puedes practicar hasta hacerte un experto, usando lápiz de grafito, carboncillo, sanguina y bolígrafo. Es el que quieres cuando estás empezando a dominar el dibujo, ensayar proporciones o hacer bocetos rápidos, donde lo importante es la cantidad y no el resultado final.
Ahora, ten en cuenta lo siguiente: si usas plumón aquí, va a traspasar. No es defecto del block, es que ese papel no está hecho para eso. Y con borrar mucho en un mismo punto se llega a pelar la superficie.
150 a 180 gramos: el todoterreno
Si solo vas a comprar un block, que sea de este rango. Es el que aguanta más sin quedarte mal. Soporta lápices de colores con buena carga, tinta ligera, rotuladores de base de agua, marcadores y algo de técnica mixta.
Los plumones ya no traspasan tan fácil (aunque si insistes en la misma zona, siempre hay riesgo) y el papel no se abolla cuando presionas. También es el gramaje ideal para trabajos que vas a entregar, escanear o enmarcar, porque la hoja se sostiene sola y no se dobla al levantarla.
240 a 300 gramos: acuarela y técnicas húmedas
Aquí ya hablamos de cartulina. Papel grueso, rígido, que puedes mojar sin que se deforme. Es lo que necesitas para acuarela, gouache, tinta aguada, acrílico diluido o cualquier cosa que involucre agua. La fibra absorbe la humedad sin ondularse ni romperse, y aguanta que talles con el pincel encima sin deshacerse.
También sirve para trabajos con muchas capas de lápiz de color o marcador de alcohol, donde el papel recibe mucho maltrato. Eso sí, cuesta más y rinde menos hojas por block. No lo uses para bocetear; sería como estrenar zapatos para ir a la tienda de la esquina.
¿Qué papel usar para dibujar según tu técnica?
Con este listado estarás más que listo para seleccionar el papel adecuado, te dejamos la información por material:
- Lápiz de grafito: 90 a 120 g. En este caso, cualquier block básico te funciona.
- Carboncillo: 120 a 150 g, es la mejor opción si tiene algo de textura para que agarre el pigmento.
- Lápices de colores: 150 a 200 g, porque llevan varias capas encima.
- Plumones y rotuladores de agua: 150 g mínimo, y si puedes, lo recomendable es de 180 g.
- Marcadores de alcohol: Aquí la recomendación es el papel especial para marcador o 200 g para arriba.
- Tinta y plumilla: 150 a 180 g, de superficie lisa para que no se atore la punta.
- Acuarela: 300 g, no hay otra opción para usar.
- Técnica mixta: 200 a 250 g, es el punto medio que te deja jugar.
Un par de tips antes de comprar
Además del número, revisa la textura. El papel liso es mejor para detalle fino y tinta; el rugoso agarra mejor el grafito y el carboncillo, aunque cuesta más trabajo el detalle pequeño.
Fíjate también en el color de la hoja. Hay blancos muy blancos y blancos con tono marfil. El segundo cansa menos la vista en sesiones largas y suele verse mejor en fotografía.
¿Quieres ahorrar dinero mientras practicas para ser el mejor dibujante? Ten siempre dos blocks. Uno de gramaje bajo para practicar todos los días y otro de gramaje alto para tus dibujos finales. Así no desperdiciarás hojas y podrás perfeccionar tu técnica poco a poco.
Un gramaje para cada proyecto
De verdad que vas a notar la diferencia cuando sepas elegir el papel correcto. Los colores se verán más limpios, la tinta se quedará donde debe y el dibujo seguirá intacto aunque lo muevas de un lado a otro.
Así que la próxima vez que vayas por un block, revisa la portada y busca el número. Si dibujas con lápiz, con 90 gramos estarás bien; si trabajas con plumón o color, sube a 150; y si le vas a poner agua, no bajes de 300. Con eso te ahorras dinero y logras que todos tus dibujos se mantengan perfectos.


