Para los que están buscando una forma efectiva de repasar y recordar lo que estudias, el método Blurting puede convertirse en una gran opción. Esta técnica de estudio, que proviene del concepto de active recall o evocación activa, se ha vuelto tendencia por su sencillez y resultados reales: ya que ayuda a que la mente practique la memoria sin depender de la lectura pasiva.
En pocas palabras o de una forma más sencilla, consiste en “vomitar” todo lo que recuerdas de un tema sobre una hoja en blanco, sin revisar tus apuntes ni libros. Pero no nos adelantemos, aunque suene algo caótico, el método tiene una estructura clara y muy fácil de aplicar. A continuación te diremos todos los detalles de esta técnica y cómo sacarle provecho.
¿Qué es el método Blurting?
El término “blurting” proviene del inglés to blurt out, que significa soltar algo de golpe. Y justo eso es lo que harás, vas a escribir sin detenerte todo lo que recuerdes de lo que acabas de estudiar.
A diferencia de otros métodos, el método Blurting para estudiar no se basa en tener que releer o subrayar. Este sistema obliga al cerebro a recuperar información activamente, fortaleciendo las conexiones neuronales y haciendo que el aprendizaje sea más duradero.
En lugar de repasar una y otra vez tus apuntes, lo que haces es enfrentarte a la hoja en blanco. Así identificas no solo lo que sabes, sino también cuáles son tus puntos débiles o temas que tienes que reforzar.
Cómo funciona el método Blurting paso a paso
Aplicar el método Blurting es muy sencillo. Solo necesitas tu cuaderno, un bolígrafo y un espacio tranquilo para concentrarte.
- Estudia el tema: Es importante que leas tus apuntes o el capítulo que necesites comprender. No se trata de memorizar palabra por palabra, sino de entender los conceptos relevantes. Puedes subrayar ideas importantes o hacer un breve resumen mental.
- Cierra el libro y empieza a escribir: Aquí llega el momento clave del proceso. Abre tu cuaderno y escribe absolutamente todo lo que recuerdes del tema, sin mirar tus apuntes. No importa si el orden es confuso o si cometes errores ortográficos; lo importante es volcar tu conocimiento en el papel. Este ejercicio activa la memoria de una forma mucho más potente que la lectura pasiva, porque obliga a tu cerebro a buscar la información, no solo a reconocerla.
- Analiza y compara: Una vez que hayas terminado, abre tus apuntes y compara lo que escribiste con el contenido original. Subraya los puntos que olvidaste, los errores o qué partes no comprendes al cien. Esa comparación te mostrará exactamente dónde enfocar tu siguiente sesión de estudio. Puedes usar marcadores de colores o separadores para organizar tus avances y crear una sección especial para tus hojas de blurting dentro del cuaderno.
¿Por qué funciona tan bien?
El método Blurting combina escritura y memoria activa, dos de las herramientas más poderosas para el aprendizaje. Según estudios de psicología cognitiva (como los de la Universidad de Purdue y la Universidad de Washington), la evocación activa mejora la retención hasta tres veces más que la relectura.
Además, al escribir a mano, el cerebro procesa la información de manera más profunda: se activan áreas relacionadas con la comprensión y el pensamiento crítico, algo que no sucede igual al teclear. Por eso, hacerlo en papel —no en una app o computadora— es parte esencial de su eficacia.
Consejos para sacarle el máximo provecho
- Hazlo con frecuencia. Practica el método al menos una vez por tema. Notarás cómo tu capacidad de recordar mejora con cada intento.
- Usa distintos colores o secciones. Divide tus temas en hojas separadas y agrega títulos o esquemas visuales para ubicarte rápido.
- No temas equivocarte. El objetivo no es hacerlo perfecto, sino descubrir tus áreas débiles antes del examen.
- Hazlo divertido. Algunos estudiantes convierten el método en un reto personal: miden cuánto recuerdan en cinco minutos o comparan resultados entre amigos.
Reescribir para recordar
Más que una técnica, el método Blurting es una forma de diálogo con tu memoria. Al escribir, te das cuenta de lo que sabes y de lo que creías saber. Es un proceso activo, honesto y muy efectivo que te prepara de verdad para tus exámenes parciales.
Así que la próxima vez que estudies, guarda tus resúmenes, abre una nueva página en tu cuaderno Scribe y déjate llevar por las ideas. Escribir, soltar y revisar: tres pasos sencillos que pueden transformar la manera en que aprendes.


