¿Te ha pasado que termina la cena de Navidad, ya todos abrieron sus regalos y en media hora la sala tiene una montaña de papel roto, moños y bolsas de plástico que van directito a la basura?
Por eso queremos contarte cómo hacer envolturas de regalo ecológicas con cosas que probablemente ya tienes en casa, sin gastar de más y sin que tus paquetes se vean improvisados. Aquí te dejamos las opciones, los materiales y varios trucos para decorar, ¡sigue leyendo!
¿Por qué el papel de regalo tradicional es tan problemático?
Y es que el asunto no es solo la cantidad que usamos. El papel de regalo brillante, ese metalizado tan bonito, casi nunca se puede reciclar: lleva una capa plástica o de aluminio pegada a la fibra, y las plantas de reciclaje no lo aceptan. Lo mismo pasa con los moños, el listón sintético y la cinta adhesiva.
Ten en cuenta que en México diciembre es de los meses donde más residuos se generan, entre envolturas, empaques y desechables de las fiestas. Y bueno, la parte triste es que ese papel dura menos de un minuto en las manos de quien recibe el regalo antes de convertirse en basura.
La buena noticia: hay alternativas que se ven igual de bonitas y nos ayudan a saber cómo reducir basura en las fiestas. Vamos con ellas.
Materiales que ya tienes en casa
Antes de salir corriendo a comprar algo "ecológico", date una vuelta por tu casa. Seguro tienes más de lo que crees:
- Papel kraft. El clásico café. Es reciclable, se ve muy bien y perdona los dobleces chuecos.
- Papel bond blanco. Puede parecer sencillo, pero es precioso cuando le escribes algo encima o le pones un dibujo.
- Hojas de cuadernos viejos. Sí, en serio. Las hojas de raya o cuadrícula, con una frase escrita con buena letra, se ven increíbles.
- Bolsas de papel del súper. Ábrelas por la costura, plánchalas con el lado liso hacia afuera y ya tienes una hoja grande.
- Retazos de tela. Una mascada vieja, un pedazo de manta o una servilleta bonita puede funcionar.
- Periódico o páginas de revistas. Sirve bien para regalos pequeños y le da un aire retro.
- Sobrantes de cartulina. Perfectos para las etiquetas.
¿Pides cosas en línea seguido? Guarda algunas cajas al año, cuando llegue diciembre, vas a agradecerlo.
¿Cómo envolver regalos navideños sin generar basura?
Aquí te dejamos tres formas de envolver, de la más sencilla a la que se ve más elaborada. Elige la que mejor le acomode a tu regalo y a la paciencia que traigas ese día.
El envoltorio de papel kraft, paso a paso
El primer paso es empezar midiendo. Pon el regalo sobre el papel y calcula que te sobren unos tres o cuatro dedos de cada lado. Cortar de más es una de las razones por las que termina sobrando papel a la basura, ojo aquí.
Dobla el papel sobre la caja y pega la unión. Y aquí viene lo importante: usa cinta de papel (la beige, la de pintor) o de plano un cordón de algodón amarrado en vez de cinta adhesiva. La cinta plástica es justo lo que impide que ese papel se pueda reciclar después.
Para las orillas, dobla los triángulos como toda la vida y sujétalos con la misma cinta de papel. ¿Se ve un poco rústico? Ese es el estilo único que lo hace diferente.
La técnica del furoshiki con tela
Este método japonés no lleva nada de pegamento ni cinta, solo un cuadro de tela y dos nudos. Lo que debes hacer es poner el regalo al centro, en diagonal. Junta dos esquinas opuestas sobre el paquete y haz un nudo sencillo. Ahora toma las otras dos y haz otro nudo encima del primero. Acomoda las puntas y listo, quedó como un moño natural.
Lo mejor es que la tela se vuelve parte del regalo. Quien lo recibe se queda con una mascada o con un pedazo de tela que puede reusar el año que entra. Nada se tira.
Sobres y bolsas hechas a mano
Para los regalos pequeños como joyería, dulces o un vale, no necesitas envolver nada: haz un sobre. Desdobla un sobre viejo, úsalo de molde sobre una cartulina o una hoja de cuaderno, recorta, dobla y pega las solapas con pegamento en barra. Ya con el molde hecho, puedes sacar veinte en una tarde mientras ves una película.
Ideas para decorar sin plástico
Ya que tienes el paquete envuelto, viene la parte divertida. Y ojo, aquí es donde de verdad se nota la diferencia entre "un regalo envuelto en papel café" y "un regalo precioso":
- Ramitas de pino. Una sola ramita atravesada bajo el cordón cambia todo el paquete. Y huele bien.
- Piñas secas pequeñas. Amárralas con hilo de cáñamo.
- Rodajas de naranja deshidratada. Rebana una naranja delgadita y déjala en el horno a temperatura baja un par de horas. Quedan translúcidas y son de lo más bonito que le puedes poner a un regalo.
- Fragmentos de canela. Dos o tres amarrados con listón de tela.
- Sellos hechos con papa. Corta una papa a la mitad, tállale una estrella o un arbolito y úsala con pintura para estampar el papel kraft.
- Etiquetas de cartulina. Recorta rectángulos, hazles un hoyito, pásales hilo y escribe el nombre a mano.
Trucos para una Navidad sustentable más allá del papel
Ya con estas ideas en mente, hay otros detalles que ayudan bastante y casi no cuestan trabajo:
- Guarda las cajas de zapatos y de electrodomésticos. Una caja forrada con papel kraft y decorada se ve mejor que cualquier bolsa de regalo comprada, y la puedes reusar cada año.
- Recupera lo que puedas. Cuando te regalen algo, abre el paquete con cuidado y guarda el papel, el listón y las etiquetas. Nadie se va a dar cuenta el próximo diciembre.
- Pregunta antes. Si vas a regalarle algo a alguien de mucha confianza, decirle "te lo doy sin envolver, ¿va?" ahorra material y muchas veces a la otra persona le da igual.
Regalos que perduran
Envolver sin generar basura no es complicarte la vida, es cambiar unos materiales por otros: el papel metalizado por kraft, el diurex por cordón, el moño de plástico por una ramita de pino.
Y vaya que se nota. Un regalo envuelto así se ve hecho a mano, con calma, y esa es justo la sensación que buscas cuando das algo en diciembre. Así que, antes de ir a comprar rollos de papel, échale ojo a lo que ya tienes guardado en casa, seguro encuentras algo que te funcione.


