Una de las dudas más comunes que circula por el internet es si el papel y el cartón sirven para hacer composta, sobre todo para quienes empiezan a buscar formas de reducir residuos en casa y poner su granito de arena.
Y es que, en ciertas ocasiones tiramos hojas, recortes o empaques de cartón sin pensar que podrían tener una segunda vida. Lo bueno de todo es que sí, tanto el papel como el cartón pueden formar parte de la composta, siempre y cuando se usen correctamente.
En el siguiente texto te compartiremos la información más relevante para ayudarte a identificar qué sí se puede usar, qué no conviene incluir y cómo aprovechar esos residuos de forma práctica. ¡Sigue leyendo!
¿Cuál es el papel que sí se puede compostar?
Debes saber que no todo el papel funciona de la misma forma, así que aquí lo importante es elegir bien. Por ejemplo, sí puedes usar hojas de cuaderno que no tengan plastificado como las de la línea Ecológico Bond, recortes de papel bond, servilletas limpias, hojas de libreta sin tintas excesivas y papel kraft.
Ya que estos materiales se descomponen relativamente rápido cuando se cortan en trozos pequeños y se mezclan con residuos orgánicos como cáscaras de frutas o restos de verduras. Para aprovecharlos de la mejor manera, lo ideal es romper el papel con la mano o cortarlo en tiras antes de colocarlo en la composta para acelerar el proceso.
El cartón también ayuda
Vamos a resolver la duda principal sobre cómo reciclar papel y cartón. Recuerda que no siempre significa solo llevarlo al contenedor y listo; también puede significar convertirlo en parte del ciclo natural.
El cartón funciona muy bien dentro de la composta porque aporta estructura y ayuda a evitar exceso de humedad. Por ejemplo, puedes usar:
- Cajas de cereal sin plástico, deben estar sin laminado interno ni recubrimientos brillantes.
- Tubos de cartón del papel de baño o servitoallas.
- Empaques de cartón liso, sin plastificar.
- Cajas de huevo.
Ten muy presente que es importante quitar cualquier parte que contenga plástico, cintas adhesivas, grapas o etiquetas brillosas. Mientras más natural sea el cartón, mejor se integra.
¿Qué tipo de papel no conviene usar?
Aquí vamos a enfocarnos a detallar un poco más porque no todo entra. Evita:
- Papeles plastificados.
- Portadas brillantes.
- Hojas con mucha tinta.
- Cartón encerado.
- Empaques con grasa o restos de comida.
Estos materiales suelen contener tintas, barnices o recubrimientos que dificultan la descomposición y no ayudan al proceso. Lo mismo aplica para empaques de comida con residuos grasos. La idea es mantener la composta lo más limpia y natural posible.
¿Cómo se combina correctamente?
La composta lo que necesita es equilibrio. Por un lado están los residuos verdes, como restos de frutas y verduras, que aportan humedad y nitrógeno.
Por otro lado están los residuos cafés, y aquí es donde entra el papel y cartón. Un buen balance entre ambos hace que la mezcla no huela mal y que se descomponga mejor.
Veamos una combinación sencilla: después de agregar cáscaras de plátano o restos de lechuga, puedes poner encima una capa ligera de papel triturado o cartón en pedazos. Esto ayuda en gran parte a controlar la humedad.
Una forma práctica de enseñar reciclaje
Si tienes niños o jóvenes en casa, esta información les ayuda y les será muy útil en el futuro. Recuerda que aprender cómo reciclar papel y cartón a través de la composta hace que el proceso sea mucho más visual y fácil de entender.
Integra a los pequeños en la actividad y separen juntos los residuos, corten el papel en tiras y observen cómo con el tiempo todo se transforma en tierra fértil.
Esta es una forma muy bonita de conectar el reciclaje, con la naturaleza y el aprendizaje cotidiano. Porque al final, incluso una hoja vieja puede terminar ayudando a que crezca algo nuevo.


